Hilan colores y sueños las bordadoras de Teabo


La cooperativa de mujeres Túunben Antalik, reciben apoyo de la UTM y la Fundación W.K. Kellogg.




Las mujeres de la cooperativa Túunben Antalik (Nuevo comienzo) guardan un secreto. De sus manos nacen coloridas flores y caprichosas grecas que plasman en prendas de vestir, joyas y sombreros. 

Durante la presentación de la colección Antalika’a (Manos con alma), proyecto que impulsan la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTM)  y la Fundación W.K. Kellogg, que como informamos, se realizó en días pasados, se movían juntas como parvada de palomas. La mayoría con coloridos ternos veían sorprendidas la llegada de los invitados a la reunión.

Ese día, algunas acompañadas de su familia, viajaron desde su natal Teabo para estar presentes en la sencilla ceremonia y admirar el resultado de su trabajo, que se expuso el fin de semana pasado en el hotel Hyatt.

María Candelaria Mis Ic, de 35 años, casada y madre de tres hijos, recuerda que entró al proyecto para apoyar económicamente a su esposo, quien trabaja como albañil. Deseaba mejorar sus ingresos para darle lo mejor a su familia.

Al igual que las otras integrantes de la cooperativa estaba contenta y emocionada, no pierde la sonrisa, sobre todo cuando recuerda que ver las prendas terminadas es para ella como un  sueño hecho realidad.

María Candelaria participó en el diseño de las prendas y en el bordado, y aseguró que no es fácil dejar a la familia para cristalizar un sueño. Hoy, Candelaria se siente realizada como mujer y como pequeña empresaria, “somos dueñas de nuestro propio negocio”, dice con orgullo.

El objetivo de la cooperativa ahora es poner un pequeño taller en Teabo, donde también abrirán una tienda para las personas interesadas en los diseños de la cooperativa y más adelante exportar las prendas que elaboran. 

María Candelaria asegura que sabe bordar, pero que en el hilo contado siempre hay que ofrecer a los clientes nuevas propuestas. 

El primer año la institución y la Fundación W.K. Kellog invirtieron en este plan 100 mil dólares a partes iguales.

Laboratorio de incubación

La UTM apoyó el proyecto a través de su laboratorio de incubación y aceleración, de un grupo de consultores y la Fundación Kellog’s, bajo dos aspectos: tradición e innovación.
Arierl Aldecua Kuk, rector de la UTM, dijo que los acuerdos con la Fundación W.K. Kellogg no fueron sencillos. Sin embargo, el proyecto les abre el acceder a otros fondos en EU.

Fuente: Sipse.com, 29 de Diciembre de 2014